enero 21, 2018

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Tres mujeres desafían la lógica y el machismo de su país a través del bobsleigh, un deporte de invierno | La manzana podrida


Violencia, esclavitud y ausencia de derechos elementales son algunas de las situaciones que deben enfrentar las mujeres en Nigeria, donde también tienen que sortear el riesgo de muerte por enfermedad o por el terrorismo de Boko Haram.

Con esa ideología machista, es complicado para las mujeres destacar en cualquier sector; sin embargo, tres de ellas han captado la atención del mundo porque han destacado en un deporte que desafía la lógica de un país que tiene como temperatura promedio 35 grados centígrados.

Seun Adigun, Ngozi Onwumere y Akuoma Omeoga integran el equipo de bobsleigh de Nigeria, que ganó su participación en los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang, Corea del Sur, a realizarse el próximo febrero.

Aunque contaron con la ventaja de tener su preparación en Estados Unidos, las tres hijas de inmigrantes nigerianos no olvidaron sus raíces, por lo que decidieron participar por la nación de sus padres, y será la primera vez de Nigeria en un evento olímpico de invierno.

Su hazaña ha provocado que en Nigeria sepan de su existencia, así como del bobsleigh, deporte prácticamente desconocido en el continente africano, pero el camino no ha sido sencillo, ya que las tres han sido atletas de otras disciplinas y recién han empezado a involucrarse más con el deporte invernal.

“Nos estrellamos. Pero lo bueno de nuestro accidente es que nos estrellamos con tanto ímpetu que pasamos la línea de meta, por lo que contó. Hubo tantas cosas que pasaron por mi mente ese día, porque estaba extremadamente asustada”, reconoció Onwumere en entrevista con Texas Monthly, respecto a la primera ocasión que compitieron sobre la nieve.

Para poder entrenar y competir, el equipo femenil tuvo que conseguir 130 mil euros (2.7 millones de pesos) y su ímpetu y ganas de sobresalir les permitieron que empresas de tarjetas de crédito, de ropa deportiva y fundaciones les brindaran los recursos para conseguir su objetivo.

“Pertenecemos a un continente que nunca imaginó deslizarse sobre el hielo a 130 o 145 kilómetros por hora”, declaró Adigun, quien participó como atleta en los Juegos de Londres 2012.

Aunque las deportistas están conscientes que lograr una medalla para Nigeria en Corea del Sur será muy complicado, quieren dejar una buena imagen y que en su país de origen las próximas generaciones se interesen en competir y que se abran más puertas para las mujeres.

“Con suerte, las generaciones venideras se incorporarán a los deportes de invierno y tal vez tendremos un esquiador. No se trata solo de Nigeria, se trata de África, así que esperamos que sea un efecto dominó”, dijo Akuoma a NBC Chicago.

La clasificación de Nigeria recuerda al colorido equipo de Jamaica que participó en los Juegos de Calgary, Canadá, en 1988, cuya historia fue llevada al cine en la película ‘Jamaica bajo cero’, como fue conocida en México.

La otra realidad: el dolor de las mujeres en Nigeria

La religión y el radicalismo de Boko Haram ha complicado más la difícil situación de las mujeres en Nigeria, donde, de acuerdo con la fundación español Melior, no tienen derecho a hablar ni vestirse como quieran, es más, no pueden viajar sin la compañía de un hombre.

Un reportaje de la periodista estadounidense, de origen nigeriano, Chika Oduah, difundido por Melior, muestra que las mujeres en este país africano son violadas, esclavizadas, vendidas y usadas como arma en los atentados, principalmente en las zonas donde Boko Haram ha instaurado su poder.

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) indicó que más de dos mil mujeres han sido secuestradas por el grupo terrorista, a las que trasladan a campos de concentración o lugares aislados para utilizarlas, en el mejor de los casos, como cocineras de los radicales.

“Al margen de este conflicto, el escenario no es nada alentador para las mujeres nigerianas. La legislación del país es demasiado laxa y permite que, por ejemplo, cientos de niñas sean obligadas a casarse cuando apenas cuentan con 12 ò 13 años”, detalla la ACNUR en un reporte.

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Soy uno de los administradores de La manzana podrida, y quiero dejar en claro que a pesar de que en esta web se hable de política yo soy un ser apolítico y es que a veces es mejor ver las cosas desde fuera, contrario a lo que muchos dicen, sigue leyendo la manzana y comprenderás mis palabras.

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